Dragon Ball episodio 9: «El truco especial del Jefe Conejo»

Dragon Ball episodio 9: en un pueblo del desierto Goku se enfrenta a la banda del Jefe Conejo, que convierte en zanahoria a quien le toca. Resumen y análisis.

Actualizado el 19 de octubre de 2026Lectura: 3 min

El noveno episodio de Dragon Ball, emitido en Japón el 23 de abril de 1986, es un paréntesis cómico antes del enfrentamiento final con Pilaf. Goku, Bulma y Oolong paran a repostar en un pueblecito aterrorizado por una banda de matones con orejas de conejo, liderada por el Jefe Conejo, que tiene un poder absurdo: quien le toca se convierte en zanahoria.

Resumen

De camino a la última Bola de Dragón, el grupo cruza un desierto salpicado de setas gigantes, con Yamcha y Puar siempre pisándoles los talones. Se están quedando sin combustible, y Bulma y Oolong discuten sobre quién tenía que llenar el depósito. Por suerte aparece un pueblo.

Los vecinos, sin embargo, huyen despavoridos al ver a Bulma. El de la gasolinera no quiere cobrar y un tendero le regala cinco cápsulas: ella se convence de que es por lo guapa que es. La verdad sale a la luz en una tienda de ropa: las orejas de conejo del disfraz que aún lleva son el símbolo de la banda del Conejo, que tiraniza la zona. En cuanto se las quita, nadie se fija en ella.

Poco después llegan dos miembros de la banda, que maltratan a un frutero y a un niño y luego intentan ligar con Bulma. Cuando ella les da calabazas sacan las pistolas, pero Goku los tumba en segundos. Uno de ellos llama por radio al jefe, y el pueblo se vacía al instante.

El Jefe Conejo es un gran conejo con aspecto humano que baja de un coche con forma de conejo y le tiende la mano a Bulma con toda cortesía. Yamcha, escondido, le reconoce e intenta avisarla, pero se le quiebra la voz. Bulma aparta la mano de un manotazo y, al tocarle, se convierte en zanahoria. Con la rehén en su poder, el conejo bloquea a Goku, que no puede atacarle ni tocarle mientras los secuaces le dan una paliza.

Quien salva la situación es precisamente Yamcha: envía a Puar, transformado en pájaro, a robar la zanahoria y deja fuera de combate a los secuaces. Tras una persecución entre las setas gigantes, Goku recupera a Bulma con su báculo Nyoibō, Puar se transforma en una copia del jefe para asustarle y Goku le golpea en la cabeza. A cambio de su vida, el conejo devuelve a Bulma a la normalidad. Goku ata a toda la banda, clava el báculo en el suelo y lo alarga hasta la Luna, donde los matones acaban preparando dulces junto a los conejos lunares.

Nuestro análisis

Parece un episodio de relleno, pero no es inútil. Sirve para mostrar que Yamcha ya no es solo un rival: necesita al grupo con vida para conseguir las bolas, y por primera vez interviene abiertamente para ayudarlo. Su miedo a las chicas, que le bloquea justo cuando debería gritar el aviso, es un gag que dice mucho del personaje.

El villano es de los más surrealistas de la serie. Un enemigo al que no se puede tocar es el problema perfecto para un niño que solo sabe dar puñetazos, y la solución llega gracias a la astucia de Puar más que a la fuerza. El ritmo es ágil, con la persecución entre setas como mejor momento. La primera mitad, construida entera sobre el malentendido de las orejas, es menos brillante.

El final en la Luna es puro Toriyama: en lugar de un combate decisivo, un castigo absurdo que sirve de remate. También es un pequeño ejemplo del uso creativo del báculo de Goku, un objeto heredado de Viaje al Oeste.

Curiosidades

  • En la versión original japonesa, el Jefe Conejo tiene la voz de Hiroshi Ōtake.
  • Con un 20,6% de cuota de pantalla, es el menos visto en Japón de los episodios 8 a 13, que se movieron todos entre el 20 y el 25%.
  • El final juega con una leyenda muy conocida en Japón: en la Luna viven conejos que preparan dulces de arroz. Por eso Goku decide que la banda «tiene que» estar allí.

Personajes