Dragon Ball Z episodio 235: La galleta gigante

Dragon Ball Z episodio 235: Majin Boo convierte a Dabura en una galleta y se lo come, Piccolo y Krilin se liberan y Majin Vegeta llega para retarlo.

Actualizado el 19 de octubre de 2026Lectura: 4 min

El episodio 235 de Dragon Ball Z, emitido en Japón el 3 de agosto de 1994, marca el final de Dabura: el rey de los demonios no logra ni arañar a Majin Boo, que lo convierte en una galleta y se lo come. Con su muerte, Piccolo y Krilin se libran de la piedra, y en escena aparece Majin Vegeta, decidido a zanjar el asunto aunque le cueste la vida.

Resumen

Tras dejar inconsciente a Goku, Vegeta vuela hacia el enemigo y percibe que la energía de Gohan se ha apagado. Lo cree muerto, y por primera vez su rostro deja ver un remordimiento sincero. En el campo de batalla, mientras tanto, Boo no deja de repetirle a Dabura que se lo va a comer. El rey de los demonios lo acribilla a puñetazos y patadas, pero el cuerpo gomoso del monstruo lo absorbe todo. Mientras Goten y Trunks observan desde un saliente, Dabura desata una lluvia de ráfagas de energía, sin resultado. Desesperado, intenta petrificarlo con su escupitajo: Boo lo esquiva y, con un rayo lanzado desde la antena de su cabeza, lo convierte en una galleta enorme que devora de un bocado.

Muerto Dabura, el hechizo se rompe. Krilin vuelve a ser de carne y hueso, y Goten le cuenta con toda inocencia que Trunks ha roto la estatua de Piccolo. Trunks, horrorizado ante los pedazos del namekiano, suplica a todos que guarden el secreto, pero Piccolo reaparece entero: la cabeza había quedado intacta y le ha bastado con regenerar el resto.

Babidi le da permiso al monstruo para comerse a Kaioshin, que sigue en el suelo, y Boo duda entre convertirlo en chocolate o en gelatina. Lo interrumpe una explosión: la nave del mago ha saltado por los aires. Del humo sale Majin Vegeta, que ignora los gritos de Babidi y acusa a Boo de haber matado a Gohan, dejando a Piccolo sin palabras.

Boo se ofende porque Vegeta lo llama feo, y Babidi le ordena acabar con él. Por un instante, en lugar del monstruo, Vegeta ve a Goku. Recuerda todas las veces que su rival ha defendido la Tierra, deja atrás su rencor y promete salvar el planeta aunque tenga que morir. Después libera todo su poder y se lanza al ataque, ante la mirada de Piccolo, Krilin y los dos niños.

Nuestro análisis

El final de Dabura es a la vez el momento más negro y más cómico del arco: el rey de los demonios, que había matado a Kibito y petrificado a dos guerreros Z con un escupitajo, acaba masticado como un aperitivo. El poder más inquietante del monstruo no es su fuerza bruta, sino la capacidad de convertir a cualquiera en comida, con la alegría de un niño.

La segunda mitad pertenece a Vegeta. El manga le concede una sola viñeta de concentración antes del asalto; el anime convierte ese momento en una larga secuencia y añade la visión de Goku en lugar de Boo. El invento funciona, porque hace explícito lo que el cómic solo sugiere: la rivalidad con Goku ha terminado en la cabeza de Vegeta antes incluso de que empiece la verdadera pelea.

También el combate entre Dabura y Boo es más largo que en el manga, donde el rey de los demonios se convierte en galleta en cuanto intenta dar un puñetazo. Aquí se le conceden un último asalto y un intento con el escupitajo.

Curiosidades

  • Adapta el capítulo 464 del manga. Guion de Masashi Kubota, dirección de Jun'ichi Fujise y dirección de animación de Yūji Hakamada.
  • Obtuvo un 18,5% de cuota de pantalla en Japón.
  • El combate ampliado entre Dabura y Boo, la visión de Goku y la larga concentración de energía de Vegeta son añadidos del anime.
  • El episodio siguiente se emitió dos semanas después, el 17 de agosto de 1994.
  • En Hispanoamérica se tituló «¡Te voy a comer!».

¿Sabías que…? Piccolo se salva porque la estatua se rompió sin dañar su cabeza, la condición que necesita un namekiano para regenerarse. En los tiempos de Cell, que se reconstruyó a partir de las piernas, esa regla nunca se había aclarado.

Personajes