Dragon Ball Super episodio 87: Los cazadores serán cazados

Dragon Ball Super episodio 87: Goku y C-17 detienen a unos cazadores furtivos espaciales, el jefe finge llevar una bomba y el androide acepta unirse al equipo del Universo 7.

Actualizado el 19 de octubre de 2026Lectura: 3 min

El episodio 87 de Dragon Ball Super, emitido en Japón el 23 de abril de 2017, cierra el reclutamiento de C-17 con una aventura espacial. Goku y el androide se cuelan en la nave de una banda de cazadores furtivos alienígenas para liberar a los animales robados de la isla, y la misión compartida consigue lo que las palabras no habían logrado.

Resumen

Goku no se rinde y le cuenta a C-17 que el premio del torneo son las Super Bolas de Dragón. La conversación se interrumpe con el rugido del Minotauro: una enorme nave desciende sobre la isla y empieza a absorber a los animales raros. Goku agarra al androide y se teletransporta a bordo mientras la nave regresa al espacio, entre jaulas llenas de criaturas robadas en media galaxia.

Mientras Goku se ocupa de los guardias, C-17 le advierte que no dañe la nave, porque los animales morirían, y corre hasta el jefe. Este, encantado de haber capturado al legendario Minotauro, cuyos cuernos servirían para un elixir de la inmortalidad según se rumorea, le lanza a dos guardaespaldas, pero el androide los despacha en un instante. También rechaza el soborno: no lucha por la justicia, simplemente odia las molestias. Acorralado, el jefe saca un detonador: lleva una bomba en el cuerpo y lo hará saltar todo por los aires.

En la Capsule Corporation, mientras tanto, Bills se despierta gritando de una pesadilla en la que Goku moría, hace llorar a Bra y se gana las quejas de Vegeta. En la nave, C-17 le confía los animales a Goku, le pide que salude a su familia y a C-18, agarra al jefe y sale disparado. Pero Goku los alcanza y los teletransporta a ambos al planeta de Kaito, como hizo con Cell, entre las protestas del anfitrión. Es Dende quien revela por telepatía que la bomba no existe: al pulsar el botón, solo sale confeti.

De vuelta en la Tierra, entregan a los furtivos a Jaco, que sueña con un ascenso y se atribuye todo el mérito. C-17 se siente ahora en deuda y acepta: dejará la isla a Goten y Trunks y, si ganan, pedirá a las Super Bolas un gran crucero para dar la vuelta al mundo con su familia. Goku confiesa que no tiene ningún deseo: lucha porque le gusta, y si de paso salva a alguien, mejor. Faltan veintitrés horas y veinte minutos para el torneo.

Nuestro análisis

El episodio es ligero, casi una película de aventuras en miniatura, pero su corazón está en el diálogo final. A C-17 le sorprende formar equipo con el hombre al que fue programado para matar, y Goku le recuerda que Ten Shin Han, Piccolo y Vegeta empezaron siendo enemigos: es el resumen más honesto de la filosofía de Dragon Ball. Su respuesta sobre el deseo, por su parte, deja claro qué lo mueve de verdad.

El falso sacrificio de C-17 es un buen anticipo, en clave de comedia, de lo que el personaje hará durante el torneo. Y el chiste del confeti aligera el momento sin restar valor al gesto: el androide estaba dispuesto de verdad a volar por los aires por los animales.

Curiosidades

  • Guion de Toshio Yoshitaka, dirección de Akio Yamaguchi y dirección de animación de Shūichirō Manabe y Yukihiro Kitano. Audiencia en Japón: 5,5%.
  • En el manga, C-17 acepta porque sabe que participará Krilin, con quien se siente en deuda por haberle quitado la bomba del cuerpo.
  • Los cazadores furtivos espaciales son una invención del anime.
  • El jefe guardaba el confeti para una fiesta de cumpleaños sorpresa.

¿Sabías que…? El teletransporte al planeta de Kaito es un guiño directo a la autodestrucción de Cell, cuando Goku dio su vida llevando al enemigo justo allí.

Personajes