
El episodio 121 de Dragon Ball Super, emitido en Japón el 24 de diciembre de 2017 y titulado en España «¡Guerra total! El guerrero de la fusión cuádruple contra el ataque soñado del séptimo universo», es una batalla en equipo contra un monstruo gigante. El Universo 3 juega su última carta, una fusión a cuatro, y para derribarla el Universo 7 tiene que luchar unido de verdad, incluso con Freezer.
Resumen
Paparoni se fusiona con Koichiareta y nace Agnilasa, un coloso biomecánico que dispara contra todo el que sigue en el ring: C-17, C-18 y Freezer esquivan, mientras Jiren se limita a responder con una onda. Vegeta lo pone a prueba con un Big Bang Attack, que el monstruo aparta como si fuera una mosca. Goku, Gohan, Vegeta y los dos androides se reagrupan y atacan juntos, cada uno a una extremidad distinta, pero Agnilasa los sigue a todos y los rechaza antes de que lleguen a golpear.
No se trata del ki: C-17 se da cuenta de que ni él ni su hermana tienen, y aun así los localiza. El gigante usa una especie de sónar que emite por sus orejas con forma de tentáculo. Por si fuera poco, deforma el espacio y hace pasar sus puños por portales para golpear desde lejos. Uno de esos golpes saca a Goku del ring, pero Freezer lo devuelve de una patada, alegando que la pierna se le ha movido sola. Goku le da las gracias y le pide ayuda.
Agnilasa agarra a C-18 e intenta tragársela; Goku la salva en el último instante. Llega entonces una ráfaga de esferas que persiguen a sus objetivos: C-17 las bloquea con una barrera, pero el impacto lo empuja fuera del borde. C-18 se lanza tras él y lo devuelve al ring de una patada, quedando eliminada en su lugar. Desde la grada le pide que no pierda.
Al gigante le salen alas y prepara una enorme esfera de energía para barrer al equipo junto con la arena. Goku y Vegeta pasan a Super Saiyan Blue, Freezer a su forma dorada, y los cinco intentan contener el ataque mientras pierden terreno. Entonces C-17 se envuelve en una barrera, atraviesa la esfera y golpea el cristal de la frente de Agnilasa, que resulta ser su reactor. El monstruo pierde el equilibrio, el último empujón lo arrolla y se separa en los cuatro luchadores originales. El Kaioshin Eyre agradece a Paparoni su esfuerzo, el Gran Sacerdote anuncia la derrota y el Universo 3 desaparece con dignidad, después de que del vientre mecánico de Mosco asome un pequeño diablo rojo llamado Mule. Ante los vencedores se plantan Jiren, Toppo y Dyspo: quedan 9 minutos y ocho luchadores, Goku, Vegeta, Gohan, C-17 y Freezer contra el Universo 11.
Nuestro análisis
Es el episodio más «de película» del torneo: un monstruo gigante, un equipo que debe coordinarse, un punto débil que descubrir. Funciona porque cada miembro del Universo 7 tiene una tarea, y porque el momento clave no es de los Saiyan sino de los dos androides. El sacrificio de C-18, que salva a su hermano de una patada, es sobrio y emotivo, y prepara el papel enorme que C-17 tendrá en el final.
Y luego está Freezer. Su excusa, «la pierna se me ha movido sola», suena a broma sobre el Ultra Instinto, el poder que mueve el cuerpo sin pensar. Es un pequeño guiño, pero revelador: el antiguo tirano se está convirtiendo, a su manera, en un compañero de equipo.
Curiosidades
- Guion de Toshio Yoshitaka, dirección de Takao Iwai y dirección de animación de Paul Añonuevo, Eugene Ayson, Yūji Hakamada y Yūichi Karasawa. En Japón obtuvo un 4,0% de audiencia.
- Los puñetazos que atraviesan el espacio recuerdan a los de Janemba en la duodécima película de Dragon Ball Z.
- Mosco, el dios de la destrucción que hasta ahora solo había hablado por boca de su ángel, resulta ser una armadura pilotada por el pequeño Mule.
- En Hispanoamérica se tituló «¡Asalto total! ¡La gran fusión cuádruple contra el ataque del Universo 7!» y se estrenó el 11 de febrero de 2019.
