
El episodio 111 de Dragon Ball Super, emitido en Japón el 15 de octubre de 2017 y titulado en España «¡Una feroz batalla de otra dimensión! ¡Hit contra Jiren!», es el turno del asesino del Universo 6. Hit lanza contra Jiren todo su arsenal de saltos temporales, mientras Freezer sorprende a todos con un gesto que nadie esperaba.
Resumen
En un rincón escondido de la arena, Freezer apunta con la mano a un Goku agotado y dispara. Pero no es un ataque: le está pasando parte de su energía, igual que Goku hizo con él en Namek. Ahora están en paz, dice, y además necesita que el Saiyan siga trabajando para él, porque no tiene ninguna gana de enfrentarse en persona a «ese monstruo». Antes de irse le cuenta que los dioses han llamado Ultra Instinto a su nueva forma.
Mientras tanto, Hit se mide con Jiren. El salto temporal no basta, los puñetazos del rival llegan igualmente, y ni siquiera la técnica con la que se oculta en otra dimensión dejando atrás una imagen ilusoria engaña a Jiren. Aun así, Hit sigue usándola, como si buscara algo. En otro punto, los dos namekianos del Universo 6, Saonel y Pilina, intentan atacar a Goku por la espalda y los frenan Gohan y Piccolo; Vegeta acorrala a Ribrianne hasta que Roasie se la lleva y le devuelve la fe en el poder del amor.
Hit, en realidad, está estudiando el ritmo de los golpes de Jiren. Cuando lo ha memorizado, le planta un puñetazo en el pecho que lo empuja hasta el borde del ring y, desde ahí, lo encierra en una jaula temporal que lo paraliza. Es su as en la manga: detener el tiempo para Jiren y solo para él. Pide a Cabba, Caulifla y Kale que se ocupen del resto, pero enseguida comprende que no aguantará hasta el final. Decide entonces jugárselo todo a un único golpe, algo que un asesino nunca hace. Jiren lo detiene con una mirada, rompe la prisión y lo echa del ring con una onda de energía.
Con la eliminación de Hit, el torneo llega a su mitad: quedan 24 minutos y el Gran Sacerdote tiñe de verde el cielo del Mundo del Vacío. Jiren, convencido de que ya no queda nadie digno de él, deja el campo a Toppo y Dyspo y se pone a meditar. Biarra y Catopesra, del Universo 3, intentan aprovecharlo, pero rebotan contra el muro de energía que lo rodea.
Nuestro análisis
El episodio hace dos cosas importantes en pocos minutos. La primera es cerrar una deuda de hace más de veinticinco años: Freezer devuelve a Goku la energía que el Saiyan le dio en Namek, y lo hace a su manera, con un gesto disfrazado de ejecución y una excusa cínica. No es redención, es contabilidad, y precisamente por eso resulta creíble.
La segunda es regalar a Hit una salida de profesional. El asesino no gana, pero lucha con un plan, asume un riesgo contrario a su naturaleza y solo cae ante una fuerza que, como dicen los espectadores, supera al propio tiempo. Su derrota mide a Jiren mejor que cualquier explosión: si ni siquiera el control del tiempo funciona, ¿qué queda?
Curiosidades
- Guion de Atsuhiro Tomioka, dirección de Toshiaki Komura y dirección de animación de Yasuhiro Namatame y Chihiro Tanaka. En Japón obtuvo un 4,2% de audiencia.
- A mitad de torneo cambia el color del cielo, y desde el episodio siguiente el fondo del rótulo del título pasa de negro a verde.
- En Hispanoamérica se tituló «¡Una batalla de otra dimensión! ¡Hit contra Jiren!» y se estrenó el 28 de enero de 2019.
- En el manga, Hit se enfrenta a Jiren antes que Goku y durante un rato a su lado, solo lo ralentiza en lugar de inmovilizarlo y cae de un puñetazo.
