
El episodio 78 de Dragon Ball Super, emitido en Japón el 12 de febrero de 2017 y titulado en España «Surge el desconcierto entre los dioses. Los perdedores en el torneo serán eliminados», fija la regla que hará del Torneo del Poder algo distinto a cualquier torneo anterior: los universos derrotados serán borrados. Y Goku, que fue quien pidió el torneo, tiene que arreglarlo a su manera.
Resumen
El Gran Sacerdote explica los detalles. Se combatirá en el Reino de la Nada, un mundo sin tiempo ni espacio donde nadie tendrá que contenerse. El guerrero ganador podrá pedir un deseo a las Super Bolas de Dragón, ya reunidas, y el universo ganador no recibirá nada. Presionado por los dioses, y solo porque Goku es amigo de Zeno, el Gran Sacerdote revela el resto: los universos perdedores serán destruidos por Zeno.
Hay además una petición especial. El Zeno del futuro no vio el torneo entre los universos 6 y 7, así que dentro de una hora, en el palacio, tres guerreros del Universo 7 se enfrentarán a tres del Universo 9 en una exhibición: un aperitivo para avivar la expectación. En cuanto se marcha el Gran Sacerdote, Bills arremete contra Goku por el peligro en que los ha metido a todos. Goku propone pedirle a Zeno que no destruya a nadie, pero Whis explica que la decisión ya está tomada, y que insistir podría ser peligroso. Ser amigo de Zeno no lo salvará: si pierde, desaparecerá con todo su universo.
Goku vuelve a la Tierra a buscar dos compañeros. Vegeta no se aparta de Bulma y sugiere a Goten y Trunks, pero a Goku se le ocurre Gohan. Su hijo se muestra reacio hasta que descubre lo que está en juego; los dos acuerdan guardar el secreto para no sembrar el pánico. Videl lo anima, y cuando Pan vuelve de jugar con Mr. Satán y Majin Boo, Gohan comprende que tiene algo que proteger. Goku recluta después a Majin Boo, que solo hace caso a Mr. Satán: así que el campeón del mundo acaba, aterrorizado, en el palacio de los dioses.
Allí los espera la delegación del Universo 9: un diminuto dios de la destrucción, un Kaioshin anciano de sonrisa malévola, un ángel y tres guerreros con aspecto de lobo. En las gradas se sientan los Kaioshin, los dioses de la destrucción y los ángeles de los doce universos. Goku da las gracias a los dos Zeno delante de todos por organizar el torneo. Las reglas son sencillas: tres combates individuales, sin límite de tiempo, gana quien obliga al otro a rendirse; pero si Zeno se aburre, puede borrar a los luchadores en el acto. El primero es Basil, contra un Majin Boo que se ha dormido y solo despierta cuando Satán le promete chocolate. Basil lo acribilla a patadas, Boo cae al suelo y sonríe.
Nuestro análisis
El episodio funciona como un prólogo de torneo a la antigua: presentación de reglas, rivales y espectadores, con la diferencia de que lo que está en juego es la existencia misma. El momento en que los dioses comprenden la regla del borrado es el más potente, y el título japonés lo capta con ironía: hasta los dioses se quedan de piedra.
Gohan volviendo a luchar por Pan es un buen arranque para su arco en esta saga, y Majin Boo con Mr. Satán a cuestas aporta la nota cómica necesaria. Goku, en cambio, enseña otra vez su lado más irritante: ha puesto a todos en peligro, y está encantado.
Curiosidades
- Guion de Atsuhiro Tomioka y dirección de Takahiro Imamura; 5,6% de cuota de pantalla.
- Según el Dragon Ball Wiki, en una versión inicial del episodio y en su tráiler aparecía Jiren, sustituido por Toppo en la emisión.
- Gohan y Majin Boo estuvieron a punto de participar en el torneo contra el Universo 6: el primero tenía un compromiso de trabajo y el segundo suspendió el examen.
¿Sabías que…? Mr. Satán reconoce el reino de los Kaioshin: ya había estado allí durante la batalla contra Majin Boo.
